belenteja

Belenteja

Belén nació en Logroño un 1 de Febrero de 1970. Ya desde pequeña le gustaba eso de cantar y hacer bailes con sus amigas. Pero fue a eso de los 14 años cuando una noche de reyes se encontró con su primera guitarra; fue una sorpresa, una grata sorpresa que nunca olvidará en la vida; no se lo esperaba, pero allí estaba en su funda marrón.

Tenía algún amigo metido en grupos musicales y le pidió a “Rafa” guitarrista de los entonces “Vado permanente”, que le enseñara a tocar la guitarra. Así es como comenzó a tocar sus primeros acordes. Aquello era costoso y complicado, desesperante, pensaba que jamás podría controlar ese palo con cuerdas finas, duras y cortantes, pero poco a poco fue avanzando.

Es así, muy poco a poco, lenta pero segura, le ha costado años tener un mínimo de dominio, pero hoy es el día que lo tiene, el justo, justito para componer canciones y acompañar a su dulce y enjaulada voz. Una voz llena de fuerza que aún no se atreve a salir del todo.
Nunca se tomó lo de aprender a tocar la guitarra muy en serio, fue probando con varios profesores y duraba poco tiempo en sus clases, pues pagaba una pasta y nunca metía las horas necesarias para avanzar. así que fue guardando todos sus apuntes, apuntes, que aún hoy los conserva y en su espacio-tiempo ha ido progresando. No lo podía evitar, se ponía con su guitarra a realizar ejercicios técnicos y “deberes” y acababa componiendo canciones. Ya lo dice: “Soy una compositora analfabeta”.

Hacia los 16 años se compró una guitarra acústica con el dinero ganado en un trabajo de verano; una yamaha blanca y negra, pero nunca le cogió el punto, y siempre acababa tocando la española; prefiere su sonido primitivo, mas hondo y rotundo.

En 1990 se fué a Bilbao a estudiar periodismo, al mismo tiempo se apuntó al conservatorio. Sólo duró dos años, pero siguió dando clases particulares con quién allí le había dado clases de guitarra, Aitor, a quien ha considerado su maestro. Aitor valoraba sus canciones, le parecían buenas, y le propuso formar un grupo y arropar sus temas con saxo, flauta, percusiones y violonchelo. Así que quedaban en casa de Belén los Domingos y a ensayar. En el piso también vivían otras chicas a quienes les gustaban las canciones; cada vez que tenía un tema nuevo se lo mostraba a sus compañeras que acabaron por aprendérselos todos. No se perdían los ensayos; allí todos participaban con coros, percusiones y guitarras. Recuerda los días en que comenzó a sentir sus temas acompañados con la flauta de Maite, el saxo de Itxusco, el chelo de Ermin, la percusión de Sabin, los coros de Trini, la guitarra mágica de Aitor y el apoyo de todo el piso, de todas las cukis (Eva, Marta, Eva, Mila, Bea, Fran, Mónica, Deby) y todo el que se apuntara.

Había momentos en que le parecía estar tocando en una especie de trance o catarsis. Eran ensayos informales y divertidos. La policía venía a menudo, pues los vecinos preferían paz, aunque algunos le daban la enhorabuena cuando se los encontraba en el ascensor. Tan sólo era un día a la semana y alas cuatro de la tarde, un buen modo de amenizar al barrio. Los temas fueron tomando valor, organización Aitor hacía arreglos para aquellos amigos profesionales y las cosas iban saliendo bien.

Llegó el momento de dar un concierto y el grupo no tenía nombre. Fué Aitor quien un día de bromas le llamó “El Portal de Belén” y así se quedó finalmente. Primero fué en la sala Bezmar de Bilbao y luego por bares de Romo: el Donosty, el Diesel, el ¿?… Apenas cobraban, pero les gustaba, les daban barra gratis y se pasaban una noche de juerga reuniendo a todos sus amigos y familiares. Iban cogiendo tabla y confianza, aunque Belén era realmente sosa con el público, y es que apenas podía creer que aquello estuviera ocurriendo; menos mal que Aitor rompía el hielo, era un gran apoyo, y si ella era el alma del grupo, Aitor era el motor.

Luego vinieron las fiestas de Astrabudúa y el teatro de Hamiako. Fué entonces cuando tuvo que volverse a Logroño por circunstancias de la vida. Seguía manteniendo contacto con aquellos músicos y llegaron a realizar aquí en Logroño un par de conciertos en el verano de 1997: bar Simpson y el Muro; aquel fué el último concierto del grupo como tal.

El otoño-invierno de ese año Belén se fué a hacer el camino de Santiago y se llevó su guitarra. Tocaba en las calles y sacaba lo justo para subsistir y seguir adelante. En Asturga concretamente le propusieron tocar en un local con un equipo de voces, fué un elogio para ella. Notaba como gustaban sus canciones y le emocionaba ver las caritas de los niños al escucharla. fué otra grata experiencia, y es así cómo perdío el miedo a enfrentarse con el público. Le gustaba tocar en la calle, pues sólo se paraba a escucharla quién realmente se sentía atraído por su voz y su guitarra.

Al poco tiempo de volver del camino le regalaron una guitarra, una gianini muy antigua de sonido rotundo pero ya muy vieja y con el mástil curvado por el tiempo; para ella era más que suficiente. Nació entonces en Logroño una propuesta llamada “Arte Nativa” y le propusieron tocar en su fiesta de inauguración en el Blue Moon. Fué un placer, guardaba buenos recuerdos de este local logroñes, pues fue ahí donde se subió por vez primera a un escenario en aquella “Jamm Session” que hubo años atrás.

Y fué entonces en ese verano de 1998 cuando se quedó embarazada y al poco de nacer su hijo se quedó otra vez. Por ello ha estado dos años apartada de todo, aunque siempre sacó algún rato para tocar sus canciones a esos lindos bebés (Pablo y Marina). En el invierno del 2000 tocando un día la guitarra a Marina y viendo lo entusiasmada que ésta se ponía, se le ocurrió organizar algún concierto, pensando que podría ser una buena manera de ayudar a su apretada economía. Su hermano Jorge que siempre creyó en su arte le ayudó. Y así vinieron los conciertos de la sala Coda, el Blue Moon, y fiestas del instituto Hermanos D`leluyar.

Manuel,un amigo, técnico de sonido le ayudó a que aquello sonara bien, y su musica comenzó de nuevo a cobrar vida. Se ha hecho un buen número de seguidores gustosos de sus canciones y le han regalado una guitarra entre sus amigos y familiares para que siga prosperando, mejorando su técnica y componiendo.

Un músico logroñés “Chechu” le oyó en en un concierto y le propuso “enlatar” sus temas en un CD, y así fué como Ezequiel le ha grabado ese CD que ya esta a la venta. Jorge, su hermano se ha encargado de diseñar portadas y realizar fotos. El resultado es un producto totalmente casero y artesanal, grabado con demasiada prisa, como puede notarse en algún tema, pero con todo el amor del mundo, entre amigos y hermanos, como deberían de ser las cosas ¿que no? menos perfeccionismos y más carisma. Aunque todos agradeceríamos a Belenteja que sacase un poco de tiempo para perfeccionar su técnica, que domine su guitarra nueva, y que haga temas nuevos; el carisma ya lo tiene así que aprovéchalo……y a currar! Vida y arte es su lema y soñar que todo es para todos y que el egoísmo y la posesión se transforman en disfrute y comprensión y que el vicio y la lujuria en amor y en magia. Nos quieren machacar y aprovecharse de nosotros pero la culpa es nuestra por dejarnos y por acabar convirtiéndonos como ellos.

No, no……¡Viva el no! ¡Viva el sí!.

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